Una finca catalogada del siglo XIX junto a la mítica Casa Milà de Antoni Gaudí. El tiempo y la historia, el mundo mágico del chocolate y algunos recursos de la obra de Gaudí han servido de inspiración en este proyecto.
La primera decisión fue mostrar las paredes originales de piedra y superponerles los elementos del proyecto por capas, mostrando con ello la historia del lugar. Se trató de elaborar un interior de colores cálidos, tostados, con juegos de reflejos y brillos.
Se usan marrones glaseados, tostados, vitrificados, bronces y también maderas en una alusión al chocolate fundido y se traza su desarrollo desde la flor a la barra, pasando por la baya.
Se trató de combinar elementos prefabricados con detalles artesanos hechos a partir de nuestros dibujos — las bayas y las flores de cerámica esmaltada, o los diferentes tipos de iluminación del proyecto.
La terraza interior se trata como un oasis verde y tropical con mucha vegetación, tonos verdes, tapices con patrones vegetales y texturas pétreas.
La gestión de esta obra fue un verdadero reto — un calendario ajustado combinado con la necesidad de fabricar numerosos elementos a medida especialmente para el proyecto.
Mientras se realizaba el derribo inicial y se limpiaban y saneaban los muros de piedra originales, ya se fabricaban en paralelo los elementos decorativos y el mobiliario.
Bayas y flores de cerámica realizadas por artesanos a partir de nuestros dibujos y planos; un banco perimetral con diferentes tipos de tapicería; estanterías diseñadas a medida para el producto del fabricante; diversas piezas de iluminación fabricadas por el propio equipo de obra siguiendo las especificaciones del proyecto.
Démosle vida a tu visión y creemos algo extraordinario juntos.
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