Materiales pétreos, maderas y tejidos con bordados rústicos se combinan, en esta casa, con detalles dorados, bronces, reflejos y semitransparencias. Se trataba de plantear un interior sensorial, que combina diferentes texturas y formas.
Se reinterpretan algunos elementos de la tradición clásica, pero de una manera contemporánea. Así, pilastras, cornisas, plintos, etc., aparecen en esta casa en su versión depurada. Pero sobre todo es el relieve, la superposición de estratos, de la tradición clásica lo que se ha incorporado en el proyecto.
Se plantean varios niveles de iluminación para proporcionar distintas atmósferas que cambian dependiendo de la actividad o estado de ánimo de los residentes.
Los espacios de relación se plantean en tonos claros y ligeros; en los lugares de descanso se usan tejidos, alfombras y tonos más apagados, para crear la sensación de recogimiento y comodidad envolvente.
El resultado es un interior cambiante, sensual de muchas texturas, llamativo en parte, pero también de tonos suaves, relajantes y confortables.
Démosle vida a tu visión y creemos algo extraordinario juntos.
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